Charlotte Castillo
Santo Domingo-Ignacio Moreta Ogando nunca pensó que la tarde del pasado sábado, después de haber bailado una bachata con su esposa, perdería la vida a manos de su propio hijo de 15 años, quien supuestamente, le habría amenazado de muerte en reiteradas ocasiones.
El menor ultimó  a su padre  cuando ambos sostenían una discusión por un suéter del fallecido,  en un hecho ocurrido en el sector Los Solares, de Villa Liberación, en el municipio Santo Domingo Este, donde residía la familia.
Ignacio, de 42 años, había procreado tres hijos junto a la señora Altagracia Minyeti, de 31 años; siendo el adolescente que lo ultimó el mayor de sus vástagos, los otros son una adolescente de  14 y un niño de ocho años.
La pareja llevaba 16 años de casada: Moreta Ogando trabajaba desde hace unos años para la empresa Mercasid. 
La versión que habrían ofrecido familiares y vecinos, contrario a otras declaraciones,  califican a Moreta Ogando como un hombre que trabajaba para sus hijos. 
La adolescente de 14 años dijo que sus padres nunca tenían problemas y que estos se llevaban bien; sin embargo admitió que sus padres sostuvieron varias discusiones por la actitud del hijo de ambos; quien según su hermana, había “tomado la calle” hace poco menos de tres años. 
Asimismo, narró que el día que ocurrió la tragedia el menor visitó la casa para tomar un baño, pero que le fue negado por el padre, quien estaba molesto porque este utilizaba sus cosas.  ´´Entonces él se sentó (el hermano) en la cama a llorar y a fumarse un cigarrillo ´´, indicó. 
Dijo que su hermano, quien supuestamente había estado preso por drogas, nunca le gustó la escuela y que la había dejado hace dos años.  “El no robaba ni nada pero le gustaba fumar drogas”, manifestó su hermana de 14 años, quien vivía junto a él y la familia. 
El suegro del hoy fallecido, por su parte lamentó lo sucedido y  dijo que este era un hombre muy bueno. ´´Mi hija ha perdido un tronco de hombre”, expresó Salvador Minyeti. 
Dijo que Ignacio era un hombre serio, trabajador y responsable; y que  todo el mundo le tenía aprecio porque él se ofrecía para cualquier cosa. 
Este hecho, que ha consternado no solo a quienes conocen a la familia sino a muchos sectores de la población, ocurrió según cuentan los vecinos porque el padre le reclamaba al menor por sus andanzas y que no habría sido en defensa propia como el menor alegó. 
Los vecinos aseguraron que el padre no le golpeó y que fueron los habitantes de la comunidad quienes le causaron las heridas cuando este se dio a la fuga.  
´´A ese muchacho fuimos nosotros que lo agarramos, los golpes que él tiene fueron por parte de la comunidad. El no está muerto porque llegó la Policía porque anoche mismo lo hubiesen matado´´, indicó  uno de los vecinos.  
Dijo que la madre del menor “le apoyaba” sus andanzas.
 
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