BONAO.-El presidente de la comisión de Medio Ambiente del Senado, Félix Nova Paulino, dijo ayer que uno de los escollos que han impedido la aprobación de la Ley de Agua, que lleva unos 16 años en el Congreso, es el hecho de que hay muchos funcionarios más interesados en construir las infraestructuras hidráulicas que en regular el servicio. No obstante, el congresista confió en que este año la controvertida iniciativa será convertida definitivamente en ley.

“Lo que pasa es que la gente cree que Inapa (Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados) y la Caasd (Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo) regulan, pero no, ellos son comercializadores; no regulan”, dijo el representante de Bonao.
Destacó que República Dominicana es uno de los pocos países que no tienen un ente regulador de las aguas. Señaló que se hacen esfuerzos para sacar una ley, tal vez no la ideal, pero sí la posible. Nova, quien representa a Monseñor Nouel, alertó que el proyecto de Ley de Agua no es algo simple, sino una normativa en la que convergen muchos intereses.
Señaló que el país, si bien tiene instituciones, que más bien comercializan con el agua como el Inapa y la Caasd, y las “coras” o corporaciones de acueductos, “ciertamente no tenemos una regulación del consumo humano, agropecuario e industrial del agua”.

Tras señalar que, según lo consagra la Constitución en su artículo 14, no existe la propiedad privada del agua, sino que se trata de un bien público, el senador Nova dijo que el ente regulador de ese recurso debe ser instituido cuanto antes.
Señaló que durante muchos años, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) ha sido el ente más ligado al agua, pero ciertamente no ha regulado el agua de consumo humano. El Indrhi, expresó, ha regulado más bien el agua de las presas y la utilizada para el consumo agropecuario, aunque no en todas sus partes.

 
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